EVALUACION DE LA SUPERFICIE AFECTADA POR INCENDIOS EN LOS PARTIDOS DE VILLARINO Y PATAGONES

                               PROVINCIA DE BUENOS AIRES 2001/2002

 

 

PEZZOLA, ALEJANDRO

WINSCHEL, CRISTINA

SANCHEZ, RAMON

 

EEA INTA HILARIO ASCASUBI

LABORATORIO DE TELEDETECCION Y SIG

Mayo 2002

 

 

 

INTRODUCCION

Prosiguiendo con los trabajos que comenzaron en el período estival 2000 /2001 sobre la evaluación de incendios en el partido de Villarino provincia de Buenos Aires y la utilización de las imágenes del sensor Landsat TM y ETM+ se pudo comprobar una vez más la enorme utilidad que tiene este sensor para la determinación de las áreas afectadas

Para el período 2001/2002 se amplió la zona de muestreo incorporando al partido de Patagones elevando así la superficie de monitoreo de 1.008.000 ha a 2400.000 ha. Este posee la mayor superficie de monte nativo xerófilo de la provincia de Buenos Aires. En este último período los incendios no han tenido la virulencia de años anteriores.

La utilización de Sistemas de Información Geográfica y Teledetección han permitido tener a disposición datos espaciales de la resolución espacio temporal adecuada y comenzar a determinar estrategias para la prevención y manejo. Del mismo se pudo evaluar en forma rápida los sectores afectados por los incendios. También determinar los recursos naturales y las explotaciones comprometidas.

La aparición de incendios está condicionada por: las características del combustible,  la situación geográfica, la probabilidad de que alguna causa sea humana o natural (tormentas eléctricas) y las condiciones meteorológicas existentes en un momento dado. Los factores meteorológicos son dinámicos que alteran el estado de inflamabilidad de los combustibles haciéndolos más o menos propensos a la combustión facilitando su propagación como es el caso del viento predominante

Para la realización de este trabajo se contó con la invalorable colaboración de la COMISION NACIONAL DE ACTIVIDADES ESPACIALES – CONAE –  la cual cedió gratuitamente las imágenes del sensor LANDSAT EMT+ 7 para su procesamiento y análisis.

Este estudio se efectúo a requerimiento de la Asociación de Productores Villarino Sur y el Municipio del partido de Villarino.

OBJETIVOS

·        Localizar los focos,

·        Determinar la superficie quemada,

·        Estimar la superficie comprometida,

·        Recomendar acerca del manejo del fuego.

·        Dar señales de alerta por medios masivos de comunicación, diarios de tirada provincial, radio y televisión. emisoras de FM locales.

METODOLOGÍA

Con una extensión total de 2.400.000 ha y una superficie de monte nativo de 839.251 ha.  se confeccionó el mosaico utilizando cuatro imágenes que corresponden a dos pasadas de satélite, es decir dos órbitas paralelas consecutivas, que es la que corresponde a 226/87-88 y la 227/87-88 del satélite LANDSAT 7 ETM+. y LANDSAT 5 TM

Seguidamente se utilizaron algorítmos para lograr realces y mejorar el aspecto visual de la imagen, la cual está compuesta de las bandas 3 4 y 5. Esta combinación de bandas dió el mejor contraste para la localización visual de los focos de incendios. No obstante se crearon distintos índices de vegetación utilizando:  Normalized Difference Vegetation Index  (NDVI), Normalized Difference Infraerd Index  (NDII), Soil-Adjusted Vegetation Index (SAVI). El empleo de las bandas 4 y 5 para calcular el NDII dió una mayor discriminación visual de las zonas quemadas. Se realizó la combinación de las bandas MID, NDII y B (Band 7, NDII y Band 1). o es bien conocido en las zonas afectadas por incendios de pastizales se constata una disminución de los valores de NDII. Teniendo en cuenta este fenómeno, se utilizó esta disminución de los valores de índice de infrarrojo como uno de los criterios para la identificación de áreas quemadas. Los incendios forman paisajes que son un mosaico de fragmentos en diversos estadios de sucesión ecológica.Las fechas que se utilizaron para la interpretación visual de las áreas afectadas, fueron las del 5 de diciembre del 2001, como también 4 y 11 de marzo 2002, fechas en las que se registraron la mayoría.

 

 

Mapa de ubicación espacial

Se comenzó con la localización de los focos y su delimitación con polígonos irregulares.

Luego se realizó la estadística de focos más la superficie neta afectada. También se utilizaron estas capas de información en el Sistema de Información Geográfica – SIG – para un análisis más profundo, con el fin de facilitar la consulta y análisis estadístico de los patrones espaciales.

Las capas de información utilizadas fueron las concernientes a:

1.      Límites políticos,

2.      Parcelamiento rural,

3.      Circunscripciones.

4.      Uso de suelo,

5.      Recursos naturales,

6.      Vías de comunicación,

 ESTADÍSTICA DE LOS INCENDIOS

En el período de estudio de los incendios tanto de pastizales, como del monte nativo han tenido una intensidad baja y poco violenta.  A pesar de la acumulación de combustible por un invierno con precipitaciones levemente superiores a la media mensual para estos meses y una primavera de igual condiciones que produjo un aumento en la biomasa de los pastizales como así en el monte xerófilo.

A fines del período de la estación primaveral como en el verano no hubo gran número de tormentas eléctricas (gran causante de los incendios en nuestra región). Las precipitaciones de enero del 2002 fueron abundantes con una media de 80 mm sobre una media histórica para la misma época de 46.4 mm y una humedad relativa del 60%.  Estas condiciones atenuaron los riesgos de incendios. Aprovechando estas condiciones favorables algunos agricultores realizaron quemas controladas de sus potreros con monte (Fig 1)

La quema de la vegetación produce modificaciones sobre las características químicas y biológicas del suelo en función de: la intensidad, el tiempo de residencia y la frecuencia del fuego. En general los mayores efectos de la quema están relacionados con los cambios post-fuego con la eliminación del mantillo y de los residuos vegetales que en esta zona son imprescindibles para que no se produzcan una degradación de los suelos, asociado al manejo del ganado.

 

 

 

Para Villarino:

Número de áreas quemadas

40

Superficie afectada

21.161 ha.

Para Patagones:

Número de áreas quemadas

38

Superficie afectada

11.767 ha.

La superficie neta quemada en Villarino se encontró ubicada en un 76% en zonas destinadas a ganadería (rodeo de cría), siendo en estas áreas los incendios de mayores proporciones. El porcentaje restante de 24 % se registró en la zona de cultivos de secano y en el área de riego, con numerosos incendios de pequeña escala en cercanías de las localidades de Mayor Buratovich, Pedro Luro y en el paraje Ombucta. En Patagones la superficie neta quemada estuvo ubicada en un 54% en zonas ganaderas y el 46% restante pertenece a áreas con agricultura de secano y cultivos bajo riego.

Los cuarteles más afectados del partido de Villarino fueron el III, IV, XII, XIV, XVI y XVIII, pero el más comprometido fue el cuartel IV en el cual se produjo el foco de mayor magnitud abarcando una superficie de 7.159 ha. (Fig. 2). Para Patagones los cuarteles más afectados fueron el III, IV, V, VI, IX y XI, de los cuales ninguno mostró focos de importantes dimensiones. En los mapas temáticos Nro. 1 y Nro. 2 están descriptas las áreas afectadas por cuarteles y su correspondiente superficie estimada.

 

 

 

Con la utilización del SIG se superpusieron los incendios a la capa de información que contenía los recursos naturales de ambos partidos, y se evaluaron donde se habían producido los incendios y cuál era el uso de suelo  que tenía en el momento de producida la quema, como así también el tipo de cubierta vegetal que fue afectada. (Mapas temáticos Nro. 3 y Nro. 4).

 

mapa 1

 

mapa 2

 

mapa 3

 

mapa 4

 

 

Tenemos que recordar que la provincia fitogeográfica del Espinal distrito del Caldén abarca el partido de Villarino extendiéndose aproximadamente hasta los 40° de latitud sur en el partido de Patagones. La vegetación natural presenta comunidades de monte xerófilo en el estrato arbustivo y pastizales de gramíneas.

Fisonónicamente se pueden diferenciar arbustales abiertos y cerrados caducifolios y perennifolios, donde la altura del estrato superior es de aproximadamente 2 – 2,5 m. y pastizales de gramíneas bajas e intermedias.

En ella predominan las especies leñosas tales como: Larrea divaricata (jarilla), Geoffroea decorticans (chañar), Prosopis caldenia (caldén), Condalia microphylla (piquillín), Prosopis flexuosa (algarrobo). En los bordes de los salitrales encontramos: Cyclolepis genistoides (matorro negro), Suaeda divaricata (pasto vidriera), Salicornia ambigua (jume), Atriplex undulata (cachiyuyo), Distichlis spicata (pasto salado).

Para los cordones medanosos las especies son: Sporobolus rigens (junquillo), Hyalis argentea (olivillo), Panicum urvilleanum (tupe), Elynorus moticus (pasto amargo). El estrato herbáceo es predominantemente graminoso encontrando: Bromus brevis (cebadilla pampeana), Stipa tenuis (flechilla fina), Poa lanuginosa (pasto hilo), Stipa ambigua (paja vizcachera), Medicago minima (trébol de carretilla), Erodium cicutarium (alfilerillo), Solanum eleagnifolium (revienta caballos); estos últimos responsables de una mayor propagación del fuego.

La región meridional de Patagones corresponde a la provincia fitogeográfica del Monte. La misma se caracteriza por la presencia de estrato arbustivo de 1,5-3 m de altura, integrado por “jarillas”, “piquillines”, “alpatacos”, etc, y un estrato herbáceo de escasa cobertura, con predominio de gramíneas bajas. Los límites entre estos dos territorios fitogeográficos no se pueden determinar con exactitud debido a que existe entre ambos un amplio ecotono.

Los suelos son de textura arenosa a arenosa franca, muy sueltos, susceptibles a la erosión eólica, con niveles de materia orgánica en promedio cercanos al 1%. Esta amplia región se clasifica según Köeppen como de clima árido estepario. Otra característica es que esta región se encuentra al final de la diagonal árida sudamericana.

Los incendios tuvieron su mayor impacto por mayor superficie en zonas de monte nativo, con el consiguiente efecto deseable o indeseable. El área quemada de monte ocupó una superficie de: 15.722 ha para Villarino y 6.291 ha para Patagones. En su mayoría los bordes de estas áreas presentan una forma irregular.

Los incendios del monte son parte dinámica de la vegetación siempre que tengan un origen y causa natural. En ambos partidos, un porcentaje no deriva de esta causa. Los fuegos son parte integrante de un ecosistema. En condiciones naturales los fuegos pueden ser benéficos promoviendo la sucesión de especies y propiciando un mosaico de condiciones ambientales favorables para el mantenimiento de más especies (Fig. 3).

La superficie que se estimó en los cordones de médanos que recorren el partido de Villarino de noroeste a sureste ha sido de 372 has.Tenemos que tener en cuenta que la superficie quemada es de: 21.161 ha. (40 focos ígneos) para Villarino, y 11.767 ha (38 focos ígneos) para Patagones. De esta estadística se deduce que:

Estos eventos involucraron: en Villarino a 99 campos con una superficie estimada en 146.602 ha equivalente al 15% de la superficie total del partido y en Patagones a 70 campos con una superficie estimada en 153.022 ha equivalente al 11% de la superficie total del partido. El mapas temáticos Nro. 5 y Nro. 6  muestran la distribución espacial de las áreas quemadas y los campos involucrados en distintos grados. Estos establecimientos vieron afectadas sus infraestructuras (alambrados, colmenas, rollos de heno ).

 

 

mapa 5

 

mapa 6

 


 

Aquí exponemos las estadísticas finales.

TABLA RESUMEN
PARA VILLARINO

Número de áreas quemadas

40

Superficie quemada

21.161 ha.

Campos afectados

99

Superficie comprometida

146.602 ha

Área de monte

15.722 ha.

Área de médanos

372 ha.

Área de cultivo de secano y riego

5.067 ha.

 

TABLA RESUMEN
PARA PATAGONES

Número de áreas quemadas

38

Superficie quemada

11.767 ha.

Campos afectados

70

Superficie comprometida

153.022 ha

Área de monte

6.291 ha.

Área de cultivo de secano y riego

5.476 ha.